|
Por el anfiteatro del Instituto de la Isleta: Para mí es un sitio con historia, es un sitio ya leyenda, ahí hemos celebrados asambleas, reuniones, fiestas, horas de letargos e incluso mucho dieron su primer beso, ahí jugamos a verdad y consecuencia, ahí decidimos luchar por nuestro futuro, por el de nuestros hijos, ahí vimos nacer la Universidad de Las Palmas de GC, ahí vivimos muchas sensaciones, escuchamos la emisoras de la policía cuando la huelga del 86, ahí estuvimos cogido de la mano con la primera novia, en el anfiteatro de atrás se tomaron decisiones históricas para nuestro barrio, para la lucha obrera y estudiantil, desde ahí apoyamos a los portuarios, a los aparceros y hasta los maestros, ahí nos volcamos con la lucha de nuestro barrio. Ahí juagamos las partidas de envites, los de 3ºA planificaban su estrategia para el partido de básquet con COU B, ahí Juan el portero nos pilló fumando, la voz de Felipe vibró desde lo alto, aquí le hicimos el homenaje al profesor más irlandés de la isleta. Fueron muchas horas de buenos, regulares y malos momentos, fueron hora de diversión, de “jullonas”, estudios compartidos, de miradas discretas, aunque muchas indiscretas, fue el lugar de encuentro con quien no lo tenías seguro, de la meada a destiempo, de vinos y guitarras, de cantar a cantautores, de celebrar la primera fuga de San Diego con aquellos que venían de La Laguna. Las chicas hablaban de los chicos, aquí se supo quien le gustaba a quién, aquí pocas veces venían los profesores, era nuestro sitio dentro del instituto, aquí planificábamos como hacer cosas, como cambiar el mundo, aquí conocía un amigo que resultó ser para toda la vida, incluso en este anfiteatro se rieron más de una vez de mi, de ti y del mundo, aquí hicimos felices nuestros corazones, aquí hay algo de ti, y ahora nos los quieren quitar. Si, Isletero, el anfiteatro lo quieren usar para hacer un almacén, quieren destruir una parte de ti, como hicieron con el edificio de la OIP, ocupado por la policía en la puerta de nuestro barrio, como hicieron con el solar Woerman y la famosa biblioteca cambiada por chalés en Tafira, lo mismo que quieren hacer con el Confital, con el abandono de la cueva de Los Canarios. Quieren un almacén municipal, dentro del instituto, no les vale con el sótano, que siempre reivindicamos de arreglar para uso social en el barrio o el propio instituto, ahora lo ponen en obra para un “Gran Almacén” y el anfiteatro tíralo abajo para hacer una entrada por ahí, en plenas clases, en época de exámenes, en plan “Aquí hago lo que me de la gana”, sin saber lo que esto significa para los que hemos vivido el instituto. Que no nos quiten parte de nuestra historia, salvemos el anfiteatro. |